lunes, 30 de julio de 2007

Marroncito pierde la infancia

No recuerdo bien pero creo que fue a la edad de diez? on… once o diez años, no estoy seguro pero ocurrió un cambio importante en mi; quizás porque se me estaba terminando la infancia, algunos dicen que la infancia termina antes de esa edad, pero ya todos lo saben: llego tarde siempre a todos lados. Resulta que para esa época estaba muy de moda la serie televisada de Alf, y salieron al mercado, o por lo menos en Argentina, unos Alf de peluche. Se hizo mucha publicidad y tubo un gran éxito la venta, tal es así que al comercio también llegó la imitación del Alf de peluche (típica avivada argentina). Hoy en día es muy común la piratería, la truchería, convivimos con ella, compramos películas truchas regrabadas hasta incluso con una camarita dentro del cine sin la menor preocupación, ni importancia de que es un robo, un delito; descargamos música del eMule, fotocopiamos libros y parituras sin mas. Una vez estaba con mi disco, que recién sacaba del horno, con catorce temas, una gráfica buenísima que hizo la mujer de unos de los chicos del trío, las fotografías geniales de la Romi, y catorce temas en los que habíamos laburado incansablemente y que costó más de $4000, producción totalmente independiente, todo a pulmón, se pagó con las actuaciones que por ese entonces iban surgiendo; estaba con mi disco en un recital y me encuentro con un amigo y me dice:

– che, me enteré que ya salio el disco, tenés acá? a cuanto lo vendés?

– veinte – le dije.

– dame uno.

Y en eso aparece otro que le dice:

después pasámelo así lo grabo

bueno dale – dijo mi amigo sin ningún remordimiento

Me estaban por piratear el disco, y es tal el acostumbramiento que ninguno de los tres nos dimos cuenta de lo que estaba sucediendo, hasta después de un rato que me percaté (siempre llego tarde) y así es, vivimos en un constante robar, inconcientes a veces, otras no tanto, pero al fin robamos.

Distinto era en la época del peluche de Alf que tanto se vendía, pero cuando entró al mercado la imitación del dicho peluche recuerdo que apareció una publicidad en la tele, nefasta, que advertía la presencia del peluche intruso, el cual no se debía comprar porque era de mala calidad, las facciones no eran parecidas a las de Alf, leyeron bien, las facciones no eran parecidas, por favor, era un peluche, a que niño le iba a importar las facciones de Alf, al único que le importó fue al tipo que estaba perdiendo plata porque su peluche verdadero ya no se estaba vendiendo por culpa de un intruso sin facciones, cagate mierda.

Como no podía ser de otra manera, llegué tarde una vez más, llegué tarde a darme cuenta del daño que estaba haciendo, lo vi en su mirada, romperle así la ilusión, no tenía derecho. Estaba mi hermano menor jugando en el jardín con su Alf de peluche (el verdadero) junto con su amiguito vecino que tenía también su Alf de peluche (el intruso) y aparecí yo en escena con toda mi edad del pavo encima, con una voz que con solo decir “casa” se sucedian la siguiente serie de sonidos: agudo ronco grave chillón, en ese orden, con solo decir “casa”, imagínense cuando decía una frase completa, era realmente un espanto; convencido de que era mi deber combatir la piratería y el delito impune de los que imitan y roban en la Argentina, entonces le dije al al Luicito con voz de gallo Claudio:

ese es el Alf trucho, no es de calidad y sus facciones no son parecidas a las del verdadero, fijate bien – y le arrebaté el peluche a mi hermano y se lo comparé.

Cuando de repente…. lo vi todo, me di cuenta de todo, todo estaba en su mirada: la inocencia, la ignorancia, la tristeza, la desilusión, la vergüenza, y al final de todo las lagrimas, que empezaron a rodar por su cara buscando el beso final y el adiós en la tierra, formando un charquito en donde se ahogaba mi infancia. Con que razón? no había derecho, matar así la ilusión de un pibe que se divertía de igual modo con mi hermano sin importarles a ninguno de los dos, quizás hasta incluso porque no lo sabían, cual era el verdadero y cual la imitación, simplemente se divertían. Ese día a los once o diez años algo cambió en mi.

Ya han pasado veinte años de aquel episodio y con un disco en la mano a veces me siento como el creador del peluche verdadero, otras veces como el creador de la imitación, muchas otras veces me siento como el Luisito, pero intento ya nunca mas ser como el infeliz pre-adolescente que destruyó la ilusión de un niño, haciéndome perder a mi mismo la infancia.

12 comentarios:

Nardo dijo...

coincido.
pero no todo es color caca
si el choreo es a avh a gativideo o a la emi etc etc etc
son 100 años de perdon compadre.
ahora, sos un hijo de puta, cagarle asi la vida a un pibe.
que hijo de mil
la verdad, la proxima vez que destapemos un vino, te voy a mirar diferente

Marcos Luc dijo...

Guarda... no vaya a ser que ese vino sea trucho, y no tenga las mismas facciones que alf... ole.
Porque Eman nunca tomó vino trucho.... noooo... nunca...
Hasta el próximo vino.

marroncito dijo...

le cagé la vida a un pibe y ustedes piensan brindar, me cago en la mierda.


Que sea malbec.

pacalito dijo...

y bue marroncito, lo que usted dice es cierto, emprendemos un camino muy atravezau de acciones encontradas, supimos ser desde niños ladrones y policias, a los tiros aprendíamos a querer comprender una realidad caótica... bueno mi cumpa eman lo quiero con el alma, y reflexione si va a comprar o grabar nuestro cd ja... un gusto leerlo...a fines de setiembre sale!!!

Buen-a-venturas dijo...

bueh, parece que va entre amigos.. yo, nueva por acá, me parece que llegué al sitio por Nardo. De todas maneras igual dejo mi comentario: qué cagada! Igual me sumo al brindis, je.

Romis dijo...

Negro roba iluciones!!! Espero que a tus hijos no les hagas lo mismo!
(por lo menos a los que vayas a tener con migo Ja!)

Romis dijo...

Bueno... Ilusiones va con S y conmigo todo junto... estoy comiendo! Corrijo antes de que el Nardo me cague a pedo

Nardo dijo...

es cierto, aca son todos amigos, esposos, amantes, cuñados, culiados, etc.
la verdad, es que yo no conozco a nadie, y si conozco a nadie, prefiero hacerme el que no, porque no quiero que me digan "ahi va el amigo del tipo que le cago la infancia a un pibe porque no le habian comprado el alf original"
yo entro, leo, pero amigo no soy.
a no ser que me digas que en tu casa tenes un vino "colon con las facciones de colon" y ahi reanudamos relaciones.
publica culiau!!!!!

Negra dijo...

Negro tenía que ser para ser tan turro!!!
Avisen del brindis che.

Anónimo dijo...

pobre luicito, pero por què no escribis de cuando a vos te arrancaron la inocencia de un tiròn al enterarte de que el microondas no era un tele en el que se podìa guardar comida....
veri,
segui asi

Anónimo dijo...

jaj jamas supe lo del peluche alf ,q malo Eman!tambien recuerdo al luisito de al lado jaj cuando papi contaba q los escuchaba al benji y a el en la pileta mientras trataba de dormir la siesta ja y el benji tan responsable le imploraba q no hiciera ruidoo! q su papa dormia!! pero Luisito nunca lograba escucharlo porq se entretenia entrando y saliendo del agua jaj y decia .. a ? Benja!?, a Benja? lo mas lindo esq el papi escuchaba todo de la piesa nose si me entendiste ,yo me estoy cagando de risa al recordar esto jajaj fue muy lindo compartir la niñez con mis hermanos tengo miles de recuerdos de vos marroncito firma la patri

marroncito dijo...

seguro que entiendo y me acuerdo, hay tantos recuerdos